Aporofobia, el rechazo al pobre
Somos hospitalarios con el turista y recelosos con el refugiado porque no nos molesta el extranjero, nos repele la pobreza. De eso habla Aporofobia, el rechazo al pobre: un desafío para la democracia (Paidós, 2017), ensayo en el que la filósofa Adela Cortina reflexiona sobre las causas políticas, biológicas, éticas, filosóficas y legales de la pobreza y del rechazo al miserable.
Y es que la aporofobia no es más que el odio al pobre, cuyo término acuñó Adela en el 2007 y que solicitó a la Real Academia de la lengua su inclusión en el diccionario de la misma para determinar que ésta es un atentado a la dignidad y al bienestar de todo ser humano pero para ello se hacía necesario el ponerle nombre para saber reconocerla, buscar sus causas e intentar adoptar caminos para superarla.
La repugnancia ante el pobre, ante el desamparado, tiene una fuerza en la vida social y es que éste según Adela no es otra cosa que el rechazo ante el sin recursos porque no ofrecen nada al cambio.
Para que no exista la aporofobia o se pueda moderar se hace necesario educar para un mundo en valores en los que la hospitalidad, convivencia, acogida y solidaridad sean las bases de esta educación. La fobia ante el pobre se demuestra con actitudes como las de dejar al lado a todo aquel que no nos puede ofrecer nada.
La pobreza: “No es sólo falta de recursos, es falta de libertad para llevar a cabo los planes de vida” Cuando se da limosna o caridad no se ayuda a salir de la pobreza, por ello ningún plan de desarrollo debería ser asistencial o sólo serlo cuando la persona está en una situación límite. Lo ideal sería darles herramientas para que lleven sus planes de vida viendo qué capacidades tiene esa persona y fortalecerlas, y es que la ayuda asistencial genera dependencia como ocurre en Venezuela que lo hacen para tenerlos de su lado.
Las campañas tienen que ser brutales y usar la sensibilización directa para mandar el mensaje de que la gente tiene dignidad, no precio. Y si no se entiende, usar, en cierto modo, la amenaza: la pobreza genera problemas, violencia, revoluciones.
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